Celebrando las tradiciones a través de la danza

Three of the women who have taught folklórico dance in Adrian over the years: Adelita (Yaya) Solis, who took over the troupe Cielito Lindo from Blanca Martinez back in 1981; Raquel Ybarra, who ran the group as Tropa de Niños Pequeños; and Teresa Gutierrez, who took on the role this year and changed the group’s name to Raíces de mi Tierra, which is Spanish for “roots of my town.”
Tres de las mujeres que han enseñado danza folclórica en Adrian a lo largo de los años son: Adelita (Yaya) Solis, quien se hizo cargo del grupo Cielito Lindo de manos de Blanca Martínez en 1981; Raquel Ybarra, quien dirigió el grupo como Tropa de Niños Pequeños; y Teresa Gutiérrez, quien asumió el cargo este año y cambió el nombre del grupo a Raíces de mi Tierra. 

ADRIAN — Teresa Gutiérrez empezó a bailar cuando tenía 3 años y todavía recuerda cómo se sentía. 

Fue una experiencia llena de alegría, como si todo lo demás desapareciera y ella fuera la única persona en el escenario. 

Ahora está ayudando a una nueva generación de niños y adolescentes a experimentar lo mismo, al hacerse cargo de una compañía de danza de Adrian cuyas raíces se remontan a 50 años atrás. 

Actualmente, el grupo se llama Raíces de mi Tierra. Este ofrece a los jóvenes la oportunidad de aprender sobre las tradiciones de danza folclórica de México, conectándolos con la historia y el legado. 

Los bailes que aprenden reflejan las historias de diferentes regiones. Por ejemplo, uno de los bailes, Las Chiapanecas, proviene de Chiapas, en el sur de México, mientras que Jarabe Tapatío, también conocido como el baile del sombrero mexicano, es de Guadalajara, en el oeste. 

En 1976, cuando Blanca Martínez fundó un grupo de danza infantil en Adrian, se llamaba Cielito Lindo. Adelita (Yaya) Solís asumió el cargo en 1981. 

Solis y Martinez confeccionaban a mano todas las faldas de las chicas para los bailes. No era una tarea fácil, ya que cada una requería entre ocho y diez yardas (7.315 a 9.144 metros) de tela. Practicaban donde podían, principalmente en garajes, entradas de casas y patios traseros.

Emily Martinez y Annita Galnares, ahora Aranda, fueron fundamentales para dar a conocer al grupo. La mejor amiga de Solis — Juliana Ramirez quien además era la mamá de Gutierrez, ayudaba con el peinado, maquillaje, trajes y más. 

Raquel Ybarra fue una de las bailarinas en aquellos primeros tiempos, comenzando cuando tenía 10 años. Más tarde se convertiría en la líder del grupo, usando el nombre Tropa de Niños Pequeños. 

Analise Carabajal-Ortiz, Selena Solis, and Daisy Solis perform with the Raíces de mi Tierra dance troupe at this year’s Cinco de Mayo celebration at the Lenawee County Fair & Event Grounds. (Photos by Erik Gable)
Analise Carabajal-Ortiz, Selena Solis y Daisy Solis se presentaron con Raíces de mi Tierra en la celebración del Cinco de Mayo de este año en el perímetro ferial y de eventos del Condado de Lenawee (Lenawee County Fair and Event Grounds). 

Para Ybarra, enseñar danza no es solo una forma de honrar sus raíces, sino también una manera de fomentar el entendimiento entre diferentes grupos de personas. Ella quiere que la gente se apasione por aprender sobre las culturas de los demás. 

En una ocasión, mientras daba clases en la Escuela Primaria Madison, una niña le dijo que quería bailar, pero que su abuela pensaba que no podía formar parte del grupo porque no era mexicana. Ybarra tranquilizó a la niña diciéndole que cualquiera podía unirse, y así fue como la niña terminó bailando con el grupo durante los siguientes tres años. 

Con el paso de los años, Ybarra perfeccionó sus técnicas de enseñanza de danza, aprendiendo a menudo de sus alumnos. El Distrito Escolar de Madison alberga el programa del condado para estudiantes sordos y con problemas de audición. En su segundo año de enseñanza, Ybarra tuvo una alumna que usaba prótesis auditivas en ambos oídos y tenía dificultades para filtrar el sonido, por lo que escuchar las instrucciones mientras sonaba música y otros niños se movían a su alrededor era muy difícil. Así que Ybarra comenzó a enseñar con gestos además de palabras, usando movimientos de manos para indicarle a la niña cuándo moverse y cuándo girar. Pronto descubrió que enseñar de esa manera no solo ayudaba a una niña con problemas de audición, sino que también era útil para todos los demás alumnos. 

Ybarra también impartió clases en Morenci durante varios años y dirigió un club de baile extraescolar. Daba clases de baile los jueves en Morenci y los viernes en Adrian, y cuando se reunían para una actuación, era como si hubieran estado ensayando juntos todo el tiempo. 

Cuando Ybarra se retiró de la dirección del grupo, se lo cedió a Gutiérrez, quien le dio al grupo su nombre actual, reflejando el hecho de que los bailes también forman parte del patrimonio de Adrian como comunidad. 

Gutiérrez y sus tres hermanos crecieron en el grupo, aprendiendo no solo de Solis sino también de su madre, quien dirigía ensayos adicionales en casa. 

Como estudiante de la Escuela Preparatoria de Adrian, Gutierrez también enseñó a bailar a otros estudiantes como parte de un grupo de diversidad que ella misma fundó hace.

El baile ha seguido siendo importante para ella durante toda su vida. 

Ahora espera con ilusión escribir el siguiente capítulo de la historia del grupo, enseñando las tradiciones de la danza folclórica a una nueva generación. 

Planea dirigir el grupo durante todo el año, con cada temporada comenzando y terminando en julio, y un receso desde el Día de Acción de Gracias hasta mediados de enero. El grupo ahora forma parte de Chico’s Cinco de Mayo, una organización sin fines de lucro 501(c)(3), aunque realizará su propia recaudación de fondos de forma independiente del festival del Cinco de Mayo. Entre sus patrocinadores se encuentran la sección de Adrian de Latino Leaders for Equity Advocacy & Development (LLEAD) y el Adrian Diversity Event Fund. 

Entre las próximas presentaciones, destaca una programada para las 6:00 p.m. el miércoles 30 de septiembre en la Biblioteca del Distrito de Adrian. 

Aunque la temporada ya ha comenzado, bailarines de entre 4 y 18 años todavía pueden unirse al grupo hasta finales de septiembre. No se requiere experiencia. Cualquier persona interesada en unirse puede enviar un correo electrónico raicesdemitierra.2608@gmail.com

— Artículo original por Erik Gable; traducido por Lizbeth Pérez-Cázares

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